martes, 24 de agosto de 2010

Algunos se niegan a morir

Pocos espectáculos deportivos habrán tenido un acto inaugural como este. Me imagino las mandíbulas de los espectadores perforando el suelo, y me pregunto de que cerebro saldría la genial idea. Al fin y por fin, Freddie pudo cantar en Barcelona.



Por cierto, que esta final es la de la famosa anécdota que contaba el presidente Johannson, es decir, que el iba bajando la escalera con la intención de entregar el trofeo a Lothar Matthëus (capitán del Bayern), y cuando llegó al pie, había ganado el ManU. Fútbol es fútbol, que dijo alguno.