sábado, 25 de julio de 2009

El último de Ypres


Qué mundo éste. Acabo de ver en la BBC una noticia de esas que estremecen. La del fallecimiento del último soldado que luchó en las terribles trincheras de la Primera Guerra Mundial. Harry Patch, último testigo de la batalla de Passchendaele en Ypres en 1917 dejó este mundo a la respetable edad de 111 años.

Ciento once años.

Qué fácil es decirlo. Me pregunto que pasaría por la cabeza de este hombre humilde en todo este tiempo. No debe ser nada sencillo pasarse más de 90 años recordando aquellos terribles acontecimientos.

Cómo no, la reina Isabel, el príncipe Carlos y los principales políticos británicos hicieron sus declaraciones públicas en homenaje y agradecimiento, un gesto muy débil si lo comparamos con la montaña de tiempo (para un ser humano) que pasó desde aquéllo. En 1917, a la propia reina le faltaban casi 10 años para nacer, un tal Francisco Franco era ascendido a comandante con 25 años (hoy en día, muchos oficiales no han terminado su período de formación a esa edad), los bolcheviques toman el poder en Rusia, se crea la UFA en Berlín y J.R.R. Tolkien comienza los primeros relatos de la obra que terminó llamándose El Silmarillion.

Por dar algún dato más, decir que aún queda algún superviviente por ahí. Dos tienen 108 años y otro 109.

2 comentarios:

Diancecht dijo...

Porque es el último, que si no ... nosotros tenemos aún bastante ex-combatientes y no les hacemos mucho caso.

El Señor No Puedo dijo...

Tiempo al tiempo, aunque sigo pensando que a estos los homenajean porque lucharon en una guerra ideológicamente "correcta".