domingo, 28 de octubre de 2007

Amor, diazepam y otros


Pues así está la cosa, amigos. Uno que quiere querer y la depresión que no le deja en paz. No es bueno despertarse cada mañana con ganas de volver a dormirse inmediatamente, y no por las presiones laborales ni todo eso que conocéis, sino simplemente porque hay algo dentro que no va bien. Al principio piensas que otras veces que te cuelgas por alguien puede aparecer cierta desazón dentro, pero lo que me pasa ahora es nuevo para mí. Ni en mis peores momentos de mi tortuosa juventud, si es que la tuve, pasé días como los de ahora. Y es que me paso la mayor parte del tiempo tendido, desactivado, sin motivos para seguir adelante. Y habrá más de uno que piense que siento autocompasión hasta la saciedad, pero es peor:no siento nada. NADA. Como si todo se hubiese detenido, el mundo ya no tiene sentido(¿qué hago escribiendo ésto?), todo aquello que tendrías que apreciar está a un millón de kilómetros, amigos, familia, lo que sea. Sé que alguno pensará que estoy de mejor ver en cuanto a humor que hace algún tiempo, que se me ve más animado, pero lo real es que me esfuerzo mucho por huir de mi tristeza de cada día, de cada hora.
Ahora le echo la culpa a las medicinas, vaya excusa. Como si no llevase esquivando mi problema años y años, pensando que lo había superado. Resulta que la flunarizina o como se llame puede causar depresión en aquellas personas propensas a sufrirla, con lo que está claro que yo debo serlo, porque la anterior también me la causó, e incluso empeoró mi crónico dolor de cabeza. Esta vez es un poco diferente, como acabo de decir lo que pasa es que es como si me hubieran dado la vuelta y vaciado todo lo que llevaba dentro. Cada día lo que hago es limitarme a tenderme en algún lado, cumplir con mis rutinas y se acabó. Ni ganas de leer tengo, algo inaudito. Si escribo esto es porque tengo claro que la mierda no hay que dejarla dentro, o se acumula y acaba contigo.

¿Qué pasa contigo, viejo? Siento el deseo de dormirme para no despertar otra vez.

2 comentarios:

Spider from Mars dijo...

Que hay, Señor no Puedo?

Bueno, todo esto te lo escribo desde el punto de vista de una compañera en el uso ( y abuso) de pastillas de la risa (Pedro dixit).
Lo que comentas de que a pesar de que se te vea con mejor humor ( y la verdad, la percepción que yo tengo es esa, sí), creo que es algo bastante común en gente aquejada de depresiones. Es decir, mucha gente que conozco que tiene síntomas o tendencias más bien depresivas son personas por lo general bienhumoradas y no necesariamente se les tiene que ver "hundidísimas", aunque bueno en algunos casos pues sí.
Con respecto al tema de las drogas legales...pues que quieres que te diga. Mi opinión es que ayudan y mucho, aunque no siempre nos van bien las mismas cosas, por eso si tu notas (dejando pasar un cierto tiempo, ya sabes que hay que darles un margen de actuación)que algo no te va bien, pues se lo dices al médico y que pruebe con otro compuesto. Al fin y al cabo somos química, no? Y el tiempo, pues el tiempo también tiene su función y aunque parezca un tópico con el paso del "ídem" todo tiende a pasar. Y sino tomárselo con filosofía: no se puede esperar levantarse todos los días "felicísimo" porque aunque es una cosa que a todo el mundo le encantaría creo que ese estado pues tampoco sería normal. Lo normal pienso, es levantarse unos días mejor y otros pues menos mejor, unos días más alegre y otros más abatido etc etc y después las pequeñas cosas de cada día nos mejorarán o bien nos empeorarán el ánimo.
No sé si he dicho un conjunto supino de chorradas, pero espero que se me entienda y lo hago con la mejor intención, vale?
Un besito

Spider

Petrosky dijo...

Que quieres que te diga, cada cual en alguna etapa de su vida tiene sus problemas, yo cuando estoy jodido voy a correr, le pego a un saco o me curto todos los días una horita, será que como no me mola lo de las pastillitas prefiero generar serotonina de forma natural.